La recuperación tras una cirugía bariátrica es un proceso progresivo y clave para el éxito del tratamiento. Aquí te explicamos cómo es normalmente:
Semana 1: dieta líquida, descanso, movimiento leve. Control del dolor y vigilancia de signos vitales.
Semana 2-3: dieta licuada, mayor movilidad. Se retoman actividades livianas.
Semana 4: dieta blanda, retorno progresivo al trabajo. Inicia adaptación a nuevos hábitos alimentarios.
Semana 5 en adelante: incorporación de alimentos sólidos según indicación médica.
Cada paciente es diferente, por eso el seguimiento profesional es fundamental. Respetar las recomendaciones asegura una recuperación segura y sostenible.




